Las características del cáncer

Las características del cáncer

En este primer capítulo de las características del cáncer, vamos a hablar del artículo Douglas Hanahan y Rebert A Weingberg que salió publicado en el año 2000 y que fue el comienzo de una serie de artículos que iremos comentando en el blog.

Los autores hablaban que después de veinticinco años de avances rápidos, la investigación del cáncer había  revelado que es una enfermedad que implica cambios dinámicos en el genoma, descubriendo mutaciones que generan oncogenes y genes supresores de tumores, ambos identificados a través de alteraciones en células cancerígenas humanas y animales, y por su capacidad de provocar fenotipos de cáncer en modelos experimentales. Esto será clave 24 años después con el artículo «heterogenidad metabólica del cáncer» . En el artículo se anticipa un cambio en la investigación del cáncer hacia una ciencia más lógica, basada en un pequeño número de principios subyacentes que explican la transformación de células humanas normales en cánceres malignos, reflejando un proceso multietapa influenciado por alteraciones genéticas. Estas observaciones, junto con modelos de tumorigénesis transgénicos y el análisis de cánceres humanos, sugieren que el desarrollo tumoral es análogo a la evolución darwiniana, donde cambios genéticos sucesivos confieren ventajas de crecimiento, llevando a la conversión progresiva de células normales en células cancerosas.

Los autores describen seis alteraciones fisiológicas esenciales que las células adquieren durante el desarrollo del tumor, representando la ruptura de mecanismos de defensa anticancerígenos y siendo compartidas por la mayoría, si no todos, los tipos de tumores humanos. Estas capacidades incluyen:

  1. Autosuficiencia en las señales de crecimiento: Las células cancerosas tienen la capacidad de promover su propio crecimiento sin depender de señales externas.
  2. Insensibilidad a las señales inhibidoras del crecimiento: Ignoran las señales que normalmente detendrían su crecimiento.
  3. Evasión de la muerte celular programada (apoptosis): Evitan ser eliminadas por el proceso natural de muerte celular, permitiendo su supervivencia y proliferación.
  4. Potencial replicativo ilimitado: Pueden dividirse indefinidamente, superando el límite normal de divisiones celulares.
  5. Angiogénesis sostenida: Son capaces de inducir la formación de nuevos vasos sanguíneos para suministrar nutrientes y oxígeno, facilitando su crecimiento.
  6. Invasión y metástasis tisular: Tienen la habilidad de invadir tejidos adyacentes y formar nuevos tumores en lugares distantes del cuerpo.

Estas capacidades reflejan cómo el cáncer manipula la fisiología celular normal para su beneficio, subrayando la complejidad de esta enfermedad y la dificultad de su tratamiento.

A partir de este trabajo, iremos viendo las ideas y avances de los siguientes años y cómo el ejercicio podría ayudar en alguna situación junto con otras terapias. Por ese motivo me escucharás decir muchas veces, «Esto no es A ó B, es A+B*C». Para tratarlo, tenemos que intentar hacer todo lo posible por disminuir o detener en la medida de lo posible esos cambis de la fisiología celular y por ese motivo, la prevención es clave.

Referencias:

Hanahan, D., & Weinberg, R. A. (2000). The hallmarks of cancer. cell100(1), 57-70.

Ejercicio físico en cáncer: las recomendaciones generales pueden no ser suficientes

Ejercicio físico en cáncer: las recomendaciones generales pueden no ser suficientes

En 2020 escribí esto y en 2024 sigo pensando lo mismo.

Las pautas de ejercicio para adultos sobrevivientes de cáncer están inspiradas en las pautas internacionales para la prescripción de ejercicio en la población general, es decir, todos los adultos deben acumular ≥ 150 min/semana de actividad física aeróbica de intensidad moderada, como caminar a paso ligero o ≥ 75 min/semana de actividad física de intensidad vigorosa (p. ej., caminar muy a paso ligero, trotar) o una combinación equivalente de las mismas, más 2 a 3 días de ejercicio de fuerza (p. ej., levantamiento de pesas) que involucra a los principales grupos musculares. Sin embargo, el cáncer no es una enfermedad uniforme y difiere considerablemente de un paciente a otro, como hemos podido ver en recientes entradas al blog (Heterogeneidad metabólica en el cáncer) . 

Los supervivientes de cáncer también muestran heterogeneidad con diversas consecuencias físicas y psicológicas que influyen en su disposición para entrenar. Por lo tanto, es importante adaptar los programas de ejercicio, teniendo en cuenta los diferentes efectos secundarios, tratamientos y necesidades de los pacientes y supervivientes, ya que es posible que algunos no alcancen fácilmente una dosis óptima o «ideal» de ejercicio debido a su estado individual. 

El uso de pautas genéricas de ejercicio para pacientes y sobrevivientes de cáncer puede limitar todo el potencial terapéutico de los programas de entrenamiento físico personalizados.

No todos los pacientes se comprometen con el programa de entrenamiento que se les propone. Las bajas tasas de cumplimiento que se pueden observar entre los pacientes con cáncer indican que establecer programas de ejercicio para estos individuos es un gran desafío. En este sentido, las intervenciones de ejercicio para pacientes y sobrevivientes de cáncer deben ser supervisadas porque, en comparación con el ejercicio no supervisado, inducen mayores beneficios y la adherencia de los participantes suele ser mayor. 

Por otro lado, se debe alentar a los médicos en general y a los oncólogos en particular a que asesoren a sus pacientes sobre los beneficios del ejercicio físico. Algunos médicos aún desconocen (o al menos subestiman) los beneficios del ejercicio regular para sus pacientes. Sin embargo, son los médicos los profesionales que deben promover en primer lugar conductas de vida saludables en sus pacientes, que sin duda incluyen la práctica regular de ejercicio físico.

En este sentido, aún no existe una definición clara del perfil profesional específico y la formación educativa que se requieren para esta tarea, pero sería poco realista pensar que sean los clínicos los encargados de diseñar o supervisar las intervenciones de ejercicio. Por el contrario, los entrenadores de ejercicio deben formarse en este ámbito. Todo profesional de la salud involucrado en la atención del cáncer debe conocer y ser capaz de transmitir a los pacientes los beneficios sustanciales que un programa de ejercicio puede inducir en términos de calidad de vida y tolerancia a la terapia anticancerígena, ya que sólo a través de una comunicación efectiva médico-paciente se logrará realizar ejercicio y que finalmente se le dé la prioridad que merece.

Referencias:

Redondo, M., Morales, J. S., Lucia, A., & Prieto, I. (2020). Physical exercise in cancer: general recommendations might not be enough. Cancer Causes & Control31, 83-84.

Heterogeneidad metabólica en el cáncer.

Heterogeneidad metabólica en el cáncer.

En el mundo del cáncer, una de las estrategias de supervivencia más fascinantes de las células tumorales es su capacidad para reconfigurar su metabolismo. Esta adaptación crea una compleja heterogeneidad metabólica dentro del tumor, que se manifiesta en respuesta a una variedad de factores ambientales. Esta diversidad no solo contribuye a la agresividad del cáncer, sino que también plantea desafíos y oportunidades únicas para el tratamiento. Los recientes avances tecnológicos nos han permitido explorar directamente esta heterogeneidad metabólica, revelando que cambia y evoluciona con la progresión del tumor.

La importancia de comprender la heterogeneidad metabólica del cáncer radica en su papel central en la progresión de la enfermedad. Las células cancerosas no siguen un camino metabólico rígido; en cambio, adaptan su metabolismo dinámicamente. Esta flexibilidad conduce a diferentes características metabólicas entre los tumores y dentro de las células de un mismo tumor. Un concepto emergente sugiere que el microambiente del tumor induce presiones selectivas que fomentan la evolución de las células cancerosas hacia la metástasis y la resistencia a los tratamientos. Los estudios que exploran esta reconfiguración metabólica están comenzando a arrojar luz sobre la complejidad de la evolución de las células cancerosas.

En esta entrada de blog, abordamos cómo el metabolismo del cáncer y sus componentes clave, incluidos metabolitos y enzimas, evolucionan en respuesta a la cascada metastásica y al tratamiento. Las adaptaciones metabólicas en el cáncer contribuyen significativamente a la progresión tumoral, apoyándose en adaptaciones locales en diferentes regiones del microambiente tumoral y en la evolución metabólica a lo largo del tiempo.

La capacidad de las células tumorales para modificar su metabolismo no solo es un sello distintivo del cáncer, sino también un mecanismo clave que permite su supervivencia y proliferación bajo presiones ambientales adversas. Este proceso resulta en una heterogeneidad metabólica tanto intertumoral como intratumoral, con implicaciones profundas para la progresión hacia la metástasis y el desarrollo de resistencia a los tratamientos.

La exploración de la heterogeneidad metabólica en el cáncer ofrece nuevas perspectivas para el desarrollo de estrategias terapéuticas dirigidas. Al entender mejor cómo las células cancerosas adaptan su metabolismo, podemos identificar nuevas dianas para intervenciones clínicas más precisas y efectivas. Este es un campo en rápida evolución que promete transformar nuestra aproximación al tratamiento del cáncer, ofreciendo esperanza para terapias más personalizadas y eficaces en el futuro.